Cuando estábamos 60 millas al sur del Cabo de Hornos se desprendió el eje de la hélice. Inmediatamente comenzó a entrar agua pero lo pudimos tapar con un espiche (tapón) de madera. A partir de ese momento no teníamos motor y tuvimos que navegar 3 días exclusivamente a vela hasta alcanzar Puerto Español. Ahí, gracias a que Claudio se tiró al agua helada, pudimos hacer la reparación que funcionó perfectamente el resto de la travesía.
Para maniobrar en Puerto Español usamos el bote como propulsión auxiliar.












































